Las mujeres y la independencia
Varios de los actores del proceso de independencia son los “olvidados.” Como bien lo sostiene la historiadora ecuatoriana Lucía Moscoso Cordero los estudios históricos de nuestra independencia tienen una limitación: el desconocimiento sobre la participación de los sectores subalternos durante el proceso independentista. Afortunadamente varios historiadores han empezado, en este siglo, a abordar este tema.
Una de las importantes heroínas de nuestra independencia fue la boliviana Juana Azurduy de Padilla, cuyas hazañas son recordadas en una canción interpretada por la inmortal Mercedes Sosa y cuya letra corresponde a Félix Luna y la música a Ariel Ramírez: “Juana Azurduy flor del Alto Perú no hay otro capitán más valiente que tu. Oigo tu voz más allá de Jujuy y tu galope audaz doña Juana Azurduy. Me enamora la patria en agraz. Desvelada recorro su faz, el español, no pasará con mujeres tendrá que pelear”
Juana Azurduy nació cerca de Chuquisaca (actualmente conocida como Sucre) el 12 de julio de 1780 Según Felipe Montilla, Juana quedó huérfana de madre; tuvo una mala relación con sus tíos quienes la llevan a un convento de donde la expulsaron a la edad de 17 años. A más del español habló el quechua y el aymara, lo que le facilitó relacionarse con los campesinos e indígenas. El 8 de marzo de 1805 contrajo matrimonio con Manuel Padilla.
El 25 de mayo de 1809 se produjo la Revolución de Chuquisaca, levantamiento popular en contra del gobernador de Charcas, y que constituyó una junta de gobierno (anterior al levantamiento del 10 de agosto de Quito). La pareja Padilla Azurduy se sumó de forma decisiva a este movimiento. Los años posteriores fueron de lucha guerrillera y que convirtieron a Juana Azurduy en una activa guerrera, lo que le valió el grado de coronela.