Un verdadero fiasco
Nos ubicamos en el año 2026, hemos pasado la era crítica de la introducción de la computación en nuestro país. Recuerdo claramente en la universidad en el año 1980 cuando la materia de informática se limitaba a la suma, resta, multiplicación y división de binarios. Hoy niños de escuela ya empiezan a programar con una facilidad impresionante. La computación a permitido el desarrollo estratosférico en todo tipo de procesos, una de las beneficiadas han sido naturalmente las instituciones públicas que han aprovechado para acelerar la carga de información, procesarla y mantener ordenado todo lo que sucede en el día a día de sus actividades.
Sin embargo de ello, existen retrocesos asombrosos e inentendibles que no se explican. Instituciones que atienden a nivel nacional, con buena infraestructura, ingresos millonarios, logística, recursos humanos, capacidad operativa extraordinaria, y que pertenecen al sector público, con todos estos elementos a su favor, aún mantienen procesos incomprensibles, y lo más cuestionable, muchos de ellos, complican el servicio al usuario que debe madrugar y en otros casos pernoctar desde horas de la tarde para ser atendidos al siguiente día. Resulta que originalmente disponen se obtenga turnos en línea para ser atendidos con día y hora. Cuando el usuario asiste, le indican que debe acercarse el día que de acuerdo con su último dígito de la cédula le corresponda, dejando de lado el trámite realizado en línea. El molesto usuario debe regresar el día que le toque de acuerdo con su número de cédula, es más, si encuentra turno porque atenderán conforme vayan llegando, caso contrario algún día que pueda obtener un espacio para se atendido.
Esto no solo genera malestar, sino que se presta para que se hagan largas filas en la esperanza de conseguir un turno debido a los limitados cupos de atención diario, aquí aparecen los tramitadores, se fomenta la corrupción y las acumulaciones de gente es impresionante. Los funcionarios no siempre amables, disponen a su criterio y la atención que se dice ser de calidad y calidez, se vuelve arcaica. Si usted ha ido a obtener su licencia de conducir dará crédito a lo manifestado. Esta columna nos permite antes que censurar, exponer el problema para que las autoridades tomen diferente rumbo, ya que las críticas no son solo a los que dan la cara, sino al gobierno de turno que parece que buena falta tiene de personas que den solución a los problemas ciudadanos.