Manifiesto por la solidaridad y restauración de nuestro patrimonio histórico
ago referencia al manifiesto firmado por la Diócesis de Riobamba, el Comité de Solidaridad por la Vida y la Dignidad de Riobamba y la Corporación de Desarrollo Social (CODES) frente al incendio que devastó una parte tan importante del centro histórico de Riobamba, destruyendo varias edificaciones patrimoniales y comerciales, y afectando la vida de decenas de familias y trabajadores. Este manifiesto es un llamado urgente a la acción y a la reflexión colectiva. Recordemos que ya hemos pasado por tragedias anteriores, la explosión del polvorín, cuyo resarcimiento a las personas afectadas quedó pendiente y sumido en el silencio administrativo. No podemos permitir que esto se repita.
El llamado a la solidaridad es un primer paso fundamental. Detrás de cada edificio destruido hay historias de vida y esfuerzo, y es un imperativo moral que invita a toda la comunidad a unirse en un esfuerzo por ayudar a quienes han perdido tanto. Sin embargo, la solidaridad debe ir más allá de las palabras y traducirse en acciones concretas que acompañen a los afectados en su proceso de reconstrucción.
Es fundamental exigir una investigación seria y transparente sobre las causas del incendio. La ciudadanía tiene el derecho a conocer la verdad, saber que falló en los protocolos de emergencia. La verdad no puede quedar sepultada en el silencio burocrático como ocurrió con la explosión del polvorín en 2002.
Al igual que el derecho a la información, el diálogo es un pilar fundamental, siendo necesario establecer espacios de encuentro donde se escuchen y valoren las voces de las personas afectadas y de la sociedad civil. Un diálogo abierto y participativo que facilite la inclusión de diversas perspectivas y asegure que las decisiones relacionadas con la reconstrucción y el futuro del centro histórico reflejen de manera precisa las necesidades y aspiraciones de todos los sectores involucrados.
La recuperación del patrimonio histórico es crucial. El centro histórico de Riobamba no es simplemente un conjunto de edificios; es la memoria viva de la ciudad, su identidad y su legado para las futuras generaciones. La propuesta de un plan de restauración que respete y mantenga el valor histórico de las edificaciones. No se trata solo de reconstruir, sino de hacerlo con un sentido de pertenencia y respeto por lo que hemos sido y lo que aspiramos a ser.
Que la tragedia del incendio nos sirva como un catalizador para la acción colectiva y la construcción de un futuro más sólido y resiliente para Riobamba.