Pensiones en Ecuador revelan una brecha desde la vida laboral
Las pensiones en Ecuador reflejan una brecha que se construye durante décadas de empleo, ingresos y aportes al sistema de seguridad social.

Las pensiones en Ecuador muestran una marcada diferencia entre jubilados vinculados al Seguro Social Campesino y al IESS General, según un análisis basado en datos de la ENEMDU 2025.
De acuerdo con el análisis de Luis Miguel García, consultor en desarrollo de negocios, la mediana del ingreso por pensión llega a USD 120 entre jubilados o pensionistas vinculados al Seguro Social Campesino, mientras que en el IESS General alcanza USD 500.
La comparación no significa que todos los jubilados reciban esos valores. La mediana indica que la mitad de los pensionistas se encuentra por debajo de ese monto y la otra mitad por encima. La diferencia supera cuatro veces entre ambos grupos.
Las pensiones en Ecuador se construyen durante la vida laboral
El contraste entre ambos grupos permite observar un problema que empieza antes de la jubilación. Las condiciones de empleo, los ingresos obtenidos durante la vida activa y la capacidad de realizar aportes influyen en la protección económica que una persona puede alcanzar durante la vejez.
La secuencia planteada en el análisis es directa: territorio, empleo, ingreso, aportes, protección y pensión. Bajo esa perspectiva, la jubilación no comienza cuando una persona llega a los 65 años, sino mucho antes.
El Seguro Social Campesino es un régimen especial del Seguro Universal Obligatorio destinado principalmente a población rural y personas dedicadas a la pesca artesanal. El IESS señala que este régimen entrega prestaciones de salud y pensiones de jubilación por vejez e invalidez.
Datos que muestran la brecha
- USD 120: mediana del ingreso por pensión del grupo vinculado al Seguro Social Campesino.
- USD 500: mediana del ingreso por pensión del grupo vinculado al IESS General.
- 20,39 %: proporción de afiliados activos del Seguro Social Campesino con 65 años o más.
- 2,16 %: proporción reportada para el sector privado.
- 17,84 %: pobreza por ingresos entre jubilados y pensionistas vinculados al Seguro Social Campesino.
- 1,24 %: pobreza por ingresos entre quienes están vinculados al IESS General.
Estas cifras corresponden al análisis presentado por García a partir de la ENEMDU 2025. Los porcentajes y medianas deben interpretarse dentro de la metodología y los grupos de población utilizados en ese análisis, no como una comparación directa de todas las pensiones existentes en Ecuador.
El Seguro Social Campesino tiene reglas propias para jubilarse
El IESS establece que la jubilación por vejez del Seguro Social Campesino corresponde al jefe de familia asegurado que cumpla con la edad y los años de aportes previstos para este régimen. Entre los 65 y 70 años, se requieren 10 años de aportes. Después, el requisito disminuye progresivamente hasta llegar a cinco años para quienes se jubilan a los 75.
La institución también señala que la pensión mensual de vejez e invalidez del jefe de familia del Seguro Social Campesino no puede ser inferior a USD 100 y que se paga durante 12 mensualidades al año.
El régimen, además, protege a integrantes de las familias afiliadas mediante prestaciones de salud. Su estructura responde a las características laborales y sociales de la población rural y de los pescadores artesanales.
Ecuador envejece y aumenta el desafío para las pensiones
El problema previsional adquiere mayor relevancia por el cambio demográfico. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) dispone de proyecciones nacionales de población por sexo y edad hasta 2050.
A partir de esas proyecciones, Eddie Bryan Tomalá Figueroa, estudiante de Economía de la Escuela Superior Politécnica del Litoral y participante de la iniciativa Quantificador, analizó la evolución esperada de la estructura poblacional ecuatoriana.
Su análisis plantea que la población de niños y adolescentes de 0 a 14 años disminuirá frente a su peso actual, mientras que el grupo de personas de 65 años y más aumentará de manera significativa dentro de la población total.
«Estos cambios tendrán implicaciones profundas para el mercado laboral, el sistema de pensiones, la demanda de servicios de salud, la educación, la vivienda y las finanzas públicas.»Eddie Bryan Tomalá Figueroa, análisis difundido a través de Quantificador
El INEC explica que sus proyecciones son una herramienta para la planificación y evaluación de políticas sociales y económicas. La revisión más reciente contempla estimaciones nacionales por edad para el período comprendido entre 1950 y 2050.
¿Qué implica el cambio demográfico?
- Una mayor proporción de adultos mayores elevará la demanda de ingresos durante la vejez.
- El sistema de pensiones tendrá que responder a una estructura poblacional diferente.
- También crecerá la necesidad de servicios de salud y cuidados para personas mayores.
- El mercado laboral deberá sostener la protección social de una población que envejece.
- Las políticas públicas tendrán que considerar el efecto del cambio demográfico sobre las finanzas públicas.
La formalización laboral aparece en el centro del debate
La discusión sobre pensiones en Ecuador no se limita al monto que recibe una persona después de jubilarse. También involucra las condiciones que tuvo durante décadas para acceder a un empleo estable, generar ingresos y mantener una trayectoria de aportes.
El propio Seguro Social Campesino está diseñado para trabajadores rurales que cumplen condiciones específicas de residencia, actividad laboral y afiliación. El IESS señala que quienes acceden a este régimen no deben recibir remuneración de un empleador público o privado, entre otros requisitos.
Esto ayuda a entender por qué la brecha previsional tiene una dimensión territorial y laboral. La diferencia no aparece solamente cuando llega la jubilación: también refleja trayectorias distintas de acceso al empleo formal y a mecanismos de protección social.
En marzo de 2026, la Asamblea Nacional informó que el Seguro Social Campesino atendía aproximadamente a 1,9 millones de beneficiarios, con más de 427.000 jefes de hogar afiliados y alrededor de 144.000 jubilados. También reportó una red de 659 dispensarios.
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¿Qué significa para quienes hoy están trabajando?
La principal implicación del análisis es que la discusión previsional debería considerar también a quienes todavía están lejos de la edad de jubilación. Las condiciones laborales de las personas que hoy tienen 20, 30 o 40 años determinarán buena parte de su protección económica futura.
Si los ingresos permanecen bajos o las trayectorias laborales presentan períodos prolongados sin aportes, la protección disponible durante la vejez puede ser menor. Por eso, empleo, formalización y seguridad social forman parte de la misma discusión.
El reto también es institucional. El IESS mantiene mecanismos diferenciados para el Seguro Social Campesino y el Seguro General, mientras el país enfrenta una transición demográfica que modificará las necesidades de protección social durante las próximas décadas.
La pensión, por tanto, funciona como el resultado final de una trayectoria. El debate sobre su suficiencia no puede separarse de las condiciones económicas y laborales que acompañaron a cada trabajador durante su vida activa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto reciben los jubilados del Seguro Social Campesino?
Según el análisis citado, la mediana del ingreso por pensión del grupo vinculado al Seguro Social Campesino fue de USD 120. El IESS establece que la pensión no puede ser inferior a USD 100.
¿Cuánto recibe el jubilado del IESS General?
El análisis de Luis Miguel García basado en datos de ENEMDU 2025 ubica en USD 500 la mediana del ingreso por pensión del grupo vinculado al IESS General.
¿Quién puede jubilarse por el Seguro Social Campesino?
El IESS establece requisitos específicos de edad y aportes para el jefe de familia asegurado. Entre los 65 y 70 años se requieren 10 años de aportes.
¿Por qué las pensiones en Ecuador son un desafío para el futuro?
Porque Ecuador tendrá una mayor proporción de adultos mayores, mientras las condiciones de empleo, ingresos y aportes actuales determinarán la protección económica de quienes se jubilarán en las próximas décadas.
¿Qué sigue para el sistema de pensiones?
El desafío pasa por analizar empleo, ingresos, aportes, cobertura y sostenibilidad del sistema junto con las proyecciones demográficas del país hacia 2050.
El debate previsional continuará ligado a dos procesos que avanzan al mismo tiempo: una población que envejece y un mercado laboral que todavía debe ampliar la formalización y la protección social. Las decisiones tomadas durante la vida activa definirán buena parte de las condiciones de jubilación de las próximas generaciones.